¿Cuánto dura una terapia psicológica?

¿Cuánto dura una terapia psicológica?

Cuando nos encontramos ante situaciones personales complicadas que nos originan malestar psíquico o emocional es habitual que nos planteemos visitar a un psicólogo. Una de las preguntas más frecuentes que nos hacen como profesionales de la psicología se refiere a la duración del proceso terapéutico. En otras palabras, cuantas sesiones son necesarias para alcanzar los objetivos planteados, ya que ello determinará el esfuerzo económico y temporal que los clientes deben soportar.

Algunas orientaciones terapéuticas dentro de la psicología tienen preestablecidos planes o propuestas de actuación para determinadas problemáticas o trastornos psicológicos, como pueden ser la ansiedad social, los episodios depresivos, fobias diversas o dificultades relacionales o sociales. Estos planes se organizan en un número determinado de sesiones (12, 16, 20, etc.) dependiendo de cada orientación y cada propuesta. Durante estas sesiones, se realizan una serie de actividades prefijadas y que suelen ser llevadas a cabo de manera bastante rigurosa. Así pues, estos planes pueden determinar aproximadamente un coste económico y una dedicación temporal a la terapia.

El enfoque humanista

Bajo la orientación que trabajo, la psicoterapia humanista, no es posible determinar o fijar a priori un número concreto de sesiones de terapia, ya que se entiende el proceso terapéutico como un espacio donde la persona trabaja y desarrolla sus dificultades en función de sus propias posibilidades, recursos y de la situación concreta que está atravesando. Por lo tanto, la duración de la terapia dependerá de cada persona, del número y profundidad de las dificultades que presente, de la motivación al cambio, de sus propios recursos personales y de su capacidad de compromiso a su situación.

La duración y el éxito terapéutico también dependerá de la calidad del vínculo o alianza terapéutica que es establezca entre el cliente y el psicólogo, y es aquí donde las actitudes de empatía, congruencia y aceptación incondicional del profesional deben ponerse en juego de manera que fomente y genere un clima de confianza y respeto.

A nivel de ejemplo, cuando una persona acude a consulta alegando problemas de autoestima, la duración del proceso estará en función de la gravedad de los síntomas, del origen o causas del problema (origen infantil, acoso infantil, abusos sexuales, problemas de relación, etc.), de la propia capacidad del individuo para explicar, expresar o detectar sus emociones, pensamientos y sensaciones corporales, o de la motivación que el cliente presente ante su situación.

En conclusión, la duración del proceso terapéutico podrá oscilar entre unas pocas sesiones (5 o 6 en los mejores casos) hasta largos procesos o situaciones de crecimiento personal que pueden extenderse durante años. Todo dependerá del cliente y sus necesidades.