Los celos infantiles: consejos para los padres

¿Qué son los celos infantiles?

Uno de los problemas más habituales en las familias con más de un hijo son los celos que el hijo mayor puede sentir una vez que el hijo menor nace. El niño mayor teme que sus progenitores prefieran a su hermano y experimenta miedo a perder o ver reducido el cariño y la atención que sus padres le prestan. Esto puede provocarles miedo e inseguridad ante esta potencial amenaza aunque no sea real. Los celos también suelen ir acompañados de envidia y resentimiento hacia el hermano menor, que es percibido como un rival. A veces, los niños mayores pueden expresar una gran ambivalencia ante el hermano con cambios que va desde la aceptación hasta el rechazo, o del cariño a la agresión.

Los celos suelen provocar en los niños sentimientos de dolor, rabia, tristeza, humillación, desesperanza y preocupación. Aunque inicialmente los celos puedan ser normales, cuando estos se prolongan en el tiempo y alcanzan edades superiores a los 6-7 años de edad, se puede requerir asesoramiento de un profesional de la salud mental para tratar de corregir la situación por el bien emocional del niño y  por la convivencia familiar.

Los principales síntomas de los celos infantiles son:

  • Búsqueda de atención mediante el llanto.
  • Continúas rabietas.
  • Agresividad hacia el hermano menor.
  • Desobediencia o excesiva obediencia y colaboración con los padres.
  • Presencia de conductas ya superadas en etapas anteriores (enuresis, problemas de lenguaje antiguos, tartamudeo, etc.).
  • Sueño irregular.
  • Pedir ir a la cama con los padres o pedir que vayan a la suya.
  • Llamar frecuentemente a uno de los padres.
  • Cambios súbitos en la alimentación (comer menor o dejar de comer algo que antes pedía).
  • Conductas desafiantes a los padres.
  • Problemas escolares.
  • En casos extremos, vómitos, anorexia, insomnio, mareos, etc.

Algunos consejos para los padres

Los padres tienen un papel esencial para gestionar los celos de sus hijos ya que pueden actuar como coterapeutas en el ámbito familiar de una manera natural. Por eso, será clave que tomen las riendas y actúen para recudir el malestar emocional de sus hijos y mejorar la dinámica familiar. A continuación os dejamos una serie de consejos para los padres:

  • Darle al niño mayor la oportunidad de expresar su malestar y sus emociones.
  • Atender con interés a los éxitos o logros que tenga el hijo mayor.
  • Transmitirle cariño, afecto y que se le quiere.
  • Explicarle las ventajas de ser mayor en algunas situaciones.
  • Favorecer el contacto de los niños de su edad.
  • Pedir la colaboración del niño en tareas de cuidado de su hermano.
  • Decirle que sus celos desaparecerán.
  • No exigirle demasiado al niño.
  • No hacer comparaciones entre hijos.
  • No mantener preferencias por algún hijo o intervenir prematuramente en las peleas.
  • No ponerse rígidos o intolerantes con las regresiones.
  • No regañarle o enfadarse con frecuencia.
  • No hacer elogios muy efusivos cuando se muestre cariñoso con el hermano.