Trauma psicológico: ¿Cómo funciona el cerebro ante un acontecimiento traumático?

El trauma psicológico

El trauma psicológico es el resultado de la exposición a un acontecimiento estresante inevitable que sobrepasa los mecanismos de afrontamiento de la persona. Este acontecimiento se caracteriza por una hiperactivación del Sistema Nervioso Autónomo (SNA) con típicas manifestaciones como la aceleración cardíaca, el incremento de tensión muscular, los cambios en la temperatura corporal o el incremento de la sudoración corporal.

¿Cómo procesa y almacena nuestro cerebro los acontecimientos vitales?

Cualquier acontecimiento ordinario de nuestra vida queda almacenado en nuestra memoria en diferentes formas:

  • De una forma explícita: Son aquellos recuerdos que somos capaces de expresar narrativamente, como los hechos, el orden de los mismos, a qué edad nos pasaron, que significado tuvieron para nosotros, etc. Se trata de la memoria explícita, donde la figura cerebral del hipocampo juega un papel fundamental para su procesamiento y almacenamiento. Es aquello que habitualmente entendemos por memoria.
  • De una forma implícita: Se trata de las sensaciones corporales que se tuvieron en el momento de vivir el hecho, las emociones que sentimos, las conductas más o menos automáticas que se realizaron, etc. Se trata de la memoria implícita o procedimental (más sensorial) donde la amígdala cerebral juega un papel nuclear.

Cuando se produce cualquier acontecimiento positivo o negativo (no traumático) toda esta información queda almacenada en nuestro cerebro de una manera perfectamente integrada y comunicada, con lo cual puede ser recordada de manera más o menos nítida. Podemos recordar los hechos y asociarlos con las emociones y sensaciones corporales que sentimos.

¿Cómo funciona nuestro cerebro ante una situación altamente estresante?

Ante un hecho traumático, debido a que la vida de la persona o de alguien de su entorno corre peligro, se produce una hiperestimulación (estimulación excesiva) del Sistema Nervioso Autónomo (SNA).

Esto provoca un alto nivel de segregación de cortisol que inhibe total o parcialmente la función del hipocampo, haciendo que no se procese y registre correctamente la experiencia, quedando no integrados los componentes explícitos e implícitos de la memoria. En otras palabras, los hechos traumáticos quedan registrados de manera fragmentada e incorrectamente conectados.

Este funcionamiento sería la explicación de que algunos pacientes de trauma no recuerden los hechos traumáticos, y que acudan a terapias psicológicas por otros motivos como dificultades de relación, quejas de somatización, problemas de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, disociación, autoagresiones, abuso de sustancias, cambios repentinos de carácter o problemas afectivos.

Es este el motivo por el que es tan importante el conocimiento y formación de los psicólogos en procesos de trauma.

Libro recomendado

El Cuerpo Recuerda
  • Título: El cuerpo recuerda: la psicología del trauma y el tratamiento del trauma.
  • Autor/a: Babette Rothschild
  • Año de edición: 2015
  • ISBN: 9788494274848